La gracia de Dios se ha manifestado muy fuertemente en nuestra congregación. Tenemos cientos de poderosos testimonios de personas totalmente transformadas por el poder de Dios. Uno de ellos es precisamente el de nuestro pastor.

Criado en la religión tradicional, se volvió ateo en 1974, mientras cursaba su segundo año de estudios universitarios. Se graduó de ingeniero Químico en Junio de 1978; y al no creer en la existencia de Dios, buscó en el mundo de la ciencia las respuestas a la vida que su corazón demandaba. Esta era la idea de Dios que él tenía según sus propias palabras:

“Yo creía que Dios era un mito creado por mentes débiles e ignorantes que tenía como propósito además de hacer que las personas fueran buenos ciudadanos, confortar a aquellos infelices que por su falta de competencia o preparación, enfrentaban el fracaso de sus vidas con la vana ilusión de que después de la muerte, entonces vivirían bien”

El pastor Julio Rodríguez vino a los Estados Unidos en abril de 1990 con la intención de formar una empresa consultora e importadora en el área de su carrera donde se había fortalecido con la experiencia del ejercicio profesional…    pero Dios tenía un plan diferente para su vida.

En agosto del mismo año entregó su vida a Cristo y en diciembre de  ese año también fue bautizado en las aguas. Desde entonces ha dedicado su vida al servicio de Aquel que lo salvó y llamó por su misericordia; y ha sido testigo de las grandes cosas que el Señor puede hacer con las vidas de todos los que se acercan a Dios con un corazón sincero.  Nuestro pastor es un hombre lleno del amor de Dios, su principal anhelo ahora es que Dios lo use siempre como canal de bendición para todo el pueblo hispano.

En la actualidad nuestro pastor trata por todos los medios de seguir la dirección de Dios para nuestra congregación y esto se refleja en su vida personal al punto de negarse a sí mismo hasta en su apariencia física para obedecer al Espíritu Santo la orden de no cortarse el cabello ni la barba hasta que él le diga; esto como señal  a esta generación de la necesidad de obedecer a Dios y de vivir con el Temor de Dios.  

El Santo Espíritu de Dios le dijo en la madrugada  del día 27 de enero del año 2006: “No navaja hasta que yo te diga“. Le dijo además: Te voy a mudar en otra persona. El cabello crecido es por señal de los frutos abundantes y la barba para señal de las raíces y la siembra que Dios ha permitido realizar para que Cristo reciba gloria y honor.

Casi al cumplir los 3 años de llevar a cabo el nazareato que Dios le pidió, el Señor le dijo que lo terminara el 31 de diciembre del año 2008, en la celebración que habría en la iglesia. Así lo hizo, y esa noche el pastor Julio permitió que su hermano, el pastor Benjamín; y su hijo, Julio Jr., le cortaran el cabello, terminando así un hermoso tiempo de consagración, y comenzando otro tiempo glorioso en su relación con el Todopoderoso, pues Dios le ha mostrado que a partir del año 2009 hará grandes y nuevas cosas en la Iglesia Nueva Vida.

A continuación presentamos algunas fotos del momento de terminar el nazareato del pastor Julio:

 

 

Llevemos siempre a nuestro pastor en nuestras oraciones, pidámosle al Señor que le permita siempre escuchar claramente su voz y que todos podamos disponernos a seguir y a hacer su voluntad como congregación, roguemos a Dios que su vida y su familia sean fortalecidos y bendecidos, que su corazón de visionario y conquistador reciba un toque fresco del Espíritu Santo cada día y que, como líder, pueda ayudarnos para acercarnos más a Dios. Amén