Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
(Filipenses 4:6-7 RVR60)
Creemos que la oración nos une, nos nutre, nos vivifica, nos sostiene, nos afirma y ¡mucho más! Por ello, comparta su petición con nosotros para que podamos clamar e interceder por ellas delante del Señor, y así ver su gloria y su voluntad buena, agradable y perfecta.
Permítanos orar con usted por...
Estad siempre gozosos. Orad sin cesar.
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
(1 Tesalonicenses 5:16-18 RVR60)